En una fuente o plato grande, alterne las rodajas de tomate y mozzarella formando un patrón ordenado. Puede colocarlas en línea recta, en círculo o incluso ligeramente superpuestas para una presentación más elegante. Los vibrantes tomates rojos y la mozzarella blanca crean un contraste llamativo, apetitoso y visualmente atractivo.
### Paso 4: Añadir albahaca fresca
Coloca hojas de albahaca fresca entre las rodajas de tomate y mozzarella. El verde brillante de la albahaca completa la clásica combinación de colores italiana, que recuerda a los colores de la bandera italiana. Además de ser visualmente atractiva, la albahaca aporta un aroma fresco que realza el sabor general de la ensalada.
### Paso 5: Rociar con aceite de oliva
Rocía lentamente aceite de oliva virgen extra sobre toda la ensalada. Asegúrate de que cada rodaja quede ligeramente cubierta de aceite. Este sencillo paso le aporta riqueza y ayuda a armonizar todos los sabores.
### Paso 6: Añadir vinagre balsámico (opcional)
Para quienes disfrutan de un toque de dulzura y acidez, rocía vinagre balsámico o glaseado balsámico sobre la ensalada. Si bien la ensalada Caprese tradicional suele servirse sin balsámico, muchas personas aprecian el toque extra de sabor que aporta.
### Paso 7: Sazonar y servir