1. Selección de las patatas
Escoge patatas firmes y de tamaño medio. Las variedades como Yukon Gold, Kennebec o Monalisa resultan ideales, ya que mantienen bien su forma al hornearse y ofrecen un equilibrio perfecto entre almidón y humedad.
2. Limpieza y corte
Lava bien las patatas bajo el grifo para retirar toda la suciedad. Puedes dejarles la piel, ya que aporta fibra y un toque rústico. Sécalas con un paño o papel absorbente.
Córtalas en gajos, rodajas gruesas o cubos. El tamaño influirá en el tiempo de cocción: cuanto más grandes los trozos, más tardarán en dorarse.