1. No uses el microondas.
Es cierto que calienta la comida, pero las microondas destruyen la mayoría de los nutrientes. Alteran la composición molecular de los alimentos. Así que, a menos que necesites descongelar algo, no lo uses.
2. Prepara tus propios zumos.
Prepara tus propios zumos de frutas y verduras para obtener la máxima cantidad de vitaminas y minerales.
3. Desayuna de forma saludable.
A menudo tienes poco tiempo para prepararte antes de ir a trabajar por la mañana. Pero se recomienda comer, al menos de vez en cuando, un huevo duro, una tortilla o avena. También puedes prepararte unas tostadas con mermelada y un vaso de leche. Sin embargo, olvídate de los croissants y la comida rápida.