Con el paso de los años, el cuerpo experimenta una serie de cambios fisiológicos, siendo uno de los más significativos la tendencia a la pérdida gradual de masa muscular esquelética, un fenómeno conocido como sarcopenia. Esta condición no solo impacta la fuerza y la movilidad, sino que también incrementa el riesgo de caídas, fracturas y dependencia. Si bien una alimentación rica en frutas y verduras es fundamental para la salud general a cualquier edad, después de los 60 es crucial ser estratégicos con su consumo, especialmente con aquellas frutas que, por su alto contenido de azúcares naturales (fructosa), pueden desplazar a otros nutrientes esenciales para el músculo, como las proteínas. Mira aquí en lo siguiente la Nutrición después de los 60.
La clave, por lo tanto, no reside en eliminar las frutas, sino en consumirlas enteras, priorizar las de menor índice glucémico y moderar estrictamente la ingesta de sus jugos, para asegurar que la dieta general apoye la síntesis proteica y el mantenimiento muscular.