6. Alimentación inadecuada y exceso de lácteos
Aunque no a todos les afecta igual, hay alimentos que pueden aumentar la producción de mucosidad. Los productos lácteos, las frituras, el azúcar refinado y los alimentos ultraprocesados tienden a espesar la flema o dificultar su eliminación.
Una dieta rica en frutas, vegetales, jengibre y agua puede marcar una diferencia enorme. Mantenerse bien hidratado ayuda a que el moco sea más fluido y se elimine con facilidad.
7. Deshidratación
Parece un detalle menor, pero no lo es. Cuando no bebemos suficiente agua, el cuerpo tiende a producir moco más denso y pegajoso. Esto no solo dificulta su expulsión, sino que también da esa sensación molesta de “algo en la garganta” todo el tiempo.
Una buena hidratación, acompañada de infusiones tibias o caldos naturales, puede aliviar esa sensación en cuestión de días.
8. Medicamentos y hábitos
Algunos medicamentos, como los antihistamínicos, los antidepresivos o los que se usan para la presión arterial, pueden resecar las mucosas y alterar la producción normal de flema. También, el consumo excesivo de alcohol o cafeína puede agravar el problema al deshidratar el cuerpo.
Si notas que la flema comenzó después de iniciar un tratamiento o cambiar de medicamento, coméntaselo a tu médico; puede haber alternativas más adecuadas.
Cómo aliviar la flema de forma natural
Si bien es importante descubrir la causa real, hay algunas medidas simples que pueden ayudar a aliviar el malestar diario:
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Mantente bien hidratado todo el día.
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Evita fumar y aléjate del humo del cigarro.
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Inhala vapor o toma duchas calientes para despejar las vías respiratorias.
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Usa almohadas más altas al dormir si sospechas de reflujo.
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Agrega miel, limón o jengibre a tus infusiones.
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Reduce el consumo de alimentos ultraprocesados y azucarados.
También puede ser útil realizar gárgaras con agua tibia y sal, ya que ayudan a limpiar la garganta y reducir la inflamación. Sin embargo, si los síntomas duran más de dos semanas o empeoran, es fundamental consultar con un médico o un otorrinolaringólogo para descartar causas más serias.