¿Por qué deberías cortar la esquina de una esponja? Un consejo muy práctico.

Sobre todo si, como yo, usas diferentes esponjas para cada rincón de la casa: platos, baño, ventanas, zapatos, el patio, la bicicleta, la caja de arena del gato, etc. Obviamente, mezclar todos estos productos de limpieza es impensable. He aquí por qué:

Una marca de identificación para evitar confusiones

Cuando se usan varias esponjas para diferentes tareas, es fundamental no mezclarlas.

¡Confundir la esponja del baño con la de los platos es impensable! O la de limpiar ventanas con la de la bicicleta…

Para evitar confusiones, puedes cortar una esquina de una de ellas. Así sabrás que la esponja con la esquina cortada es la del baño, por ejemplo.

¡Se acabaron las confusiones!

Higiene óptima
Este truco para identificar las esponjas garantiza una higiene óptima. ¿Por qué?

Porque cada esponja se mantiene en su función específica y nunca se mezcla con las demás. Incluso al lavarlas en la lavadora, podrás distinguirlas sin problema.

Así que no hay riesgo de contaminación cruzada entre habitaciones ni entre superficies. Personalmente, como soy muy perfeccionista, ¡hasta compro esponjas lavables de diferentes colores!

¡De esa forma, me aseguro de no confundirlas nunca!

La verde es para el patio, la amarilla para los platos, la azul para el baño y la rosa para la cocina.

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