En un bol grande, coloca los huevos con el azúcar y bate hasta que la mezcla se vea más clara, cremosa y aireada. Este paso ayuda a que el pastel quede alto y esponjoso.
Agrega la mantequilla derretida y el aceite. Mezcla bien durante 1 minuto.
Añade la ralladura de naranja, la esencia de vainilla y la leche. Mezcla suavemente hasta integrar.
Aparte, tamiza la harina con el polvo de hornear.
Agrega la harina a la mezcla en dos partes, mezclando con espátula o batidor manual. Hazlo con movimientos suaves, sin batir demasiado, para que el pastel no quede duro.
Incorpora las frutas cristalizadas y las pasas. Mezcla de forma envolvente para que queden bien repartidas en toda la masa.
Cocción en sartén u olla sin horno
Engrasa una olla metálica baja o sartén antiadherente con mantequilla o aceite. También puedes colocar papel manteca en la base para desmoldar mejor.
Vierte la masa dentro de la olla o sartén. No la llenes hasta arriba; deja espacio porque el pastel crecerá.
Coloca un poco más de frutas cristalizadas por encima para que se vean bonitas y navideñas.
Lleva la olla o sartén a la hornilla y cocina a fuego muy bajo.
Tapa al inicio para que el calor se concentre mejor. Cocina durante 35 a 45 minutos, dependiendo del grosor del pastel y del tamaño de la sartén.