Hay postres que no solo endulzan el paladar, sino que también despiertan recuerdos, emociones y momentos compartidos. La marquesa de arequipe y chocolate, elaborada sin horno, es uno de esos clásicos irresistibles que conquistan desde el primer bocado. Su combinación de capas suaves, cremas untuosas y galletas delicadamente humedecidas la convierten en un postre elegante y reconfortante a la vez, perfecto tanto para ocasiones especiales como para disfrutar en casa sin complicaciones.
Esta receta destaca por su simplicidad, ya que no requiere técnicas complejas ni tiempos largos de cocción. Con ingredientes fáciles de encontrar y un proceso accesible para cualquier nivel de experiencia, es ideal incluso para quienes no suelen preparar postres. Además, su presentación en capas la hace visualmente atractiva, convirtiéndola en el centro de atención en cualquier mesa.
¿Qué es la Marquesa?
La marquesa es un postre frío, muy popular en varios países de América Latina, especialmente en Venezuela, Colombia y regiones del Caribe. Tradicionalmente se elabora con capas de galletas y cremas dulces, siendo el chocolate uno de sus sabores más comunes. En esta versión, el arequipe o dulce de leche se une al chocolate para crear un contraste perfecto entre lo intenso, lo dulce y lo cremoso.
A diferencia de tortas o pasteles horneados, la marquesa se arma en frío y se deja reposar en el refrigerador. Este reposo permite que las galletas absorban la humedad de las cremas, logrando una textura suave, casi como si fuera un pastel, pero con la ventaja de ser mucho más rápida y práctica de preparar.