⬇️⬇️ continúa en la página siguiente ⬇️⬇️
El pollo es diferente, como explican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades: «Cocinado, el pollo puede ser una opción nutritiva, pero crudo puede estar contaminado con gérmenes como Campylobacter, Salmonella o Clostridium perfringens».
El pollo es una carne menos densa, lo que significa que las bacterias presentes en la parte exterior del corte pueden llegar fácilmente al interior.
Cocinarlo completamente elimina las bacterias, lo que lo hace seguro para comer.
