Almendras (la número 1 en la mayoría de guías renales naturales)
Por cada 30 g (≈ 23 almendras):
- Proteína: solo 6 g (muy baja carga renal)
- Potasio: ≈ 200 mg (moderado y bien tolerado)
- Magnesio: 80 mg (ayuda a relajar vasos renales)
- Vitamina E: 7.3 mg (potente antioxidante que protege glomérulos)
- Fibra: 3.5 g (mejora control glucémico y reduce inflamación) Razón principal: combinación ideal de bajo fósforo + alto poder antioxidante + magnesio que favorece la vasodilatación renal y reduce estrés oxidativo. Muchos nefrólogos la incluyen en planes de dieta para ERC etapas 1–3.
- Nueces de nogal (especialmente recomendadas por su perfil omega-3)
Por cada 30 g (≈ 7 mitades):
- Proteína: 4.3 g (muy baja)
- Potasio: 125 mg (bajo)
- Magnesio: 44 mg
- Omega-3 (ALA): 2.5 g (el fruto seco con más omega-3)
- Polifenoles y vitamina E altos Estudios asocian el consumo regular de nueces con menor progresión de daño renal y mejor función endotelial glomerular. El omega-3 reduce inflamación sistémica que daña los riñones.
- Avellanas
Por cada 30 g:
- Proteína: 4.2 g
- Potasio: 190 mg (moderado)
- Magnesio: 46 mg
- Vitamina E: 4.3 mg
- Fibra: 2.9 g Bajo fósforo, excelente fuente de vitamina E y manganeso. Ayudan a controlar estrés oxidativo y presión arterial (factor clave en daño renal).