Entendiendo la Aterosclerosis
Cuando las arterias se obstruyen y endurecen por la placa adherida, esta afección se denomina aterosclerosis. Es la principal causa de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, que pueden ser mortales. Es fundamental comprender el origen de la placa y cómo revertir de forma natural la obstrucción y la rigidez arterial.
Formación de Placa: Causas y Consecuencias
La placa se forma en las arterias tras un daño en su revestimiento interno, lo que provoca inflamación. Cuando la pared arterial está suficientemente dañada, puede desgarrarse y causar sangrado, que puede ser mortal. El cuerpo responde formando placa como una “curita” para prevenir el sangrado donde la pared está debilitada. Esta inflamación atrae colesterol oxidado y calcio para formar depósitos de placa. La placa adherida y flexible tiene una función temporal mientras el cuerpo repara la pared arterial. Sin embargo, si se producen lesiones recurrentes, la inflamación aumenta, lo que provoca la acumulación de placa más gruesa. Esto ocurre principalmente en arterias con alto flujo sanguíneo, ya que la placa rara vez se observa en venas con bajo flujo sanguíneo. A medida que envejecemos, el revestimiento interno de nuestras arterias se daña y cicatriza, volviéndolas más rígidas. Esto se denomina “endurecimiento de las arterias”. Los depósitos de placa también pueden calcificarse, endureciendo la arteria como un hueso. Esta obstrucción del flujo sanguíneo puede provocar ataques cardíacos si la obstrucción se localiza en el corazón, o accidentes cerebrovasculares si se localiza en el cerebro.
El papel de la vitamina C en la reparación arterial
Para reparar una pared arterial dañada, el cuerpo crea nuevas fibras de colágeno. El colágeno es una proteína abundante en el cuerpo que fortalece los tejidos conectivos, incluidas las paredes arteriales. La vitamina C es esencial para la síntesis de colágeno, así como por sus propiedades antioxidantes y de apoyo inmunitario, y para unirse a metales pesados tóxicos y eliminarlos. Se recomienda tomar entre 6 y 12 gramos de vitamina C al día, en pequeñas dosis, para evitar molestias gástricas. Optar por vitamina C liposomal o vitamina C derivada de frutas enteras (como el camu camu en polvo) puede mejorar su absorción y eficacia. Las fuentes alimenticias de vitamina C incluyen pimientos, cítricos y verduras crucíferas.
Lisina y prolina: aminoácidos esenciales
Otros dos aminoácidos también son cruciales para la síntesis de colágeno: la lisina y la prolina. Además de favorecer la producción de colágeno, estos aminoácidos ayudan a disolver la placa en pequeños fragmentos, previniendo así embolias (obstrucción de las arterias por coágulos). Las dosis sugeridas son de 3 a 6 gramos al día de lisina y de 1 a 2 gramos al día de prolina, respectivamente.
El poder antioxidante de la vitamina E
La vitamina E incluye ocho tipos de antioxidantes: cuatro tocoferoles y cuatro tocotrienoles. Todos estos tipos deben estar indicados en la etiqueta del suplemento que elija. La vitamina E puede reducir la probabilidad de coagulación de la sangre, por lo que es importante consultar a un médico si está tomando anticoagulantes. La dosis recomendada oscila entre 400 y 800 miligramos al día. Los alimentos ricos en vitamina E incluyen las semillas de girasol, las almendras, las espinacas, los aguacates y el aceite de oliva.
Prevención de la calcificación con vitamina K2
La vitamina K2 es esencial para prevenir la acumulación de calcio en las arterias. Moviliza el calcio desde las arterias y los riñones hasta los huesos y los dientes, donde es necesario. Las mejores fuentes de vitamina K2 incluyen el natto, el chucrut, las yemas de huevo de gallinas camperas, el hígado de res de animales alimentados con pasto y ciertas variedades de queso. Se recomienda la forma MK-7 de vitamina K2 por su mayor duración de acción en la sangre. La dosis recomendada es de 100 a 200 microgramos al día, a menudo en combinación con vitamina D3.
La importancia de las vitaminas del complejo B
Las vitaminas del complejo B son esenciales para los pacientes con enfermedades cardíacas de dos maneras: ayudan al músculo cardíaco a producir más energía, necesaria para bombear sangre, y reducen los niveles de homocisteína, que pueden dañar las paredes arteriales y aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos. Los alimentos ricos en vitaminas del complejo B incluyen verduras de hoja verde, legumbres, proteínas animales y huevos. Para los suplementos, elija metilcobalamina natural en lugar de cianocobalamina sintética.
Coenzima Q10 y salud cardíaca
La CoQ10 es esencial para la producción de fibras de colágeno y abunda en tejidos que requieren mucha energía, como el corazón. Los niveles de CoQ10 disminuyen con la edad, y los pacientes cardíacos, especialmente aquellos que toman…
Las personas que toman estatinas deben considerar la suplementación. La dosis recomendada es de al menos 100 miligramos al día.