La somnolencia durante el día es peligrosa, especialmente cuando se realizan actividades que requieren atención, como conducir. Dormir mal reduce los reflejos y el tiempo de reacción, lo cual aumenta significativamente el riesgo de accidentes de tráfico, laborales o domésticos. De hecho, la falta de sueño puede ser tan perjudicial como conducir bajo los efectos del alcohol.
6. Impacto en las relaciones personales y la vida social
Cuando una persona no duerme bien, su humor se ve afectado. Puede estar más irritable, menos tolerante y con poca energía para interactuar con los demás. Esto puede generar conflictos en el entorno familiar, laboral o social. Además, la fatiga constante reduce el deseo de participar en actividades sociales o recreativas, lo que puede llevar al aislamiento.
7. Envejecimiento prematuro
El sueño es esencial para la regeneración celular. Durante el descanso, la piel y otros tejidos del cuerpo se reparan. Dormir poco o mal interrumpe este proceso, lo que puede causar envejecimiento prematuro, aparición de arrugas, ojeras y una apariencia general de cansancio. A largo plazo, también se asocia con un deterioro cognitivo acelerado.