El cuello del pollo: crujiente pero con reservas
El cuello es uno de esas cartes que muchas personas valoran por su textura crujiente tras la cocción Sin embargo, pocas saben que esta parte contiene estructuras que forman parte del sistema de defensa del ave. Esto implica que puede acumular impurezas que no se eliminan fácilmente.
Recomendación: Si te gusta comer el cuello del pollo, retira la piel antes de cocinarlo y consumelo con moderación. Es preferible no incorporario frecuentemente a tus comidas y optar por cortes más magros cuando busques una alimentación más equilibrada
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