Coloca los huesos en una olla grande y cúbrelos con el agua. Agrega el vinagre de manzana y deja reposar durante 30 minutos. Luego, lleva a ebullición suave y agrega el romero. Cocina de 8 a 12 horas (si usas una olla de cocción lenta, puedes extender el tiempo hasta 24 horas para una máxima extracción). Cuela el caldo, retira los huesos y deja enfriar. Verás cómo se forma una capa gelatinosa en la superficie: ese es colágeno puro. Conserva en frascos de vidrio en el refrigerador.
Receta 2: Aceite de Romero Infusionado
Ingredientes:
1 taza de aceite de oliva virgen extra o aceite de coco
Un puñado generoso de romero fresco (lavado y seco)
1 frasco de vidrio con tapa
Preparación:
Coloca el romero en el frasco y cúbrelo completamente con el aceite. Deja macerar en un lugar soleado durante 2 a 3 semanas, revolviendo suavemente todos los días. Luego, cuela y guarda en un lugar oscuro. Este aceite potenciado será tu aliado tópico.