8 cambios nocturnos que podrían ayudarte a sentirte más ligero
8. Levantarte del sofá antes de dormir

Doña Teresa, de 68 años, decía que sus piernas “se apagaban” después de cenar. Se sentaba a ver la novela y al levantarse sentía los tobillos duros.
Empezó con algo mínimo: levantarse cada 30 minutos y caminar por la sala.
No fue espectacular. No fue viral. Pero se sintió más cómoda.
A veces, el cuerpo no pide intensidad. Pide movimiento.
Y el siguiente cambio parece pequeño, pero muchos lo notan rápido.
7. Caminar 5 minutos dentro de casa

No necesitas salir de noche ni caminar kilómetros.
Puedes caminar lentamente por el pasillo, rodear la mesa o moverte de una habitación a otra.
El objetivo no es cansarte.
El objetivo es evitar acostarte después de varias horas inmóvil.
Siente el piso bajo los pies. Respira lento. Deja que las piernas despierten suavemente.
Pero espera, porque hay un movimiento todavía más fácil.