La sensación de piernas cansadas rara vez aparece de golpe.
Primero notas que subir escaleras cuesta más. Después, caminar varias cuadras parece demasiado. Luego llega la noche y los pies se sienten calientes, hinchados o pesados.
¿Te ha pasado?
El problema es que muchas personas se acostumbran. Cambian sus planes, salen menos, caminan menos y se sientan más.
Pero aquí viene lo importante.
Cuanto menos se mueve el cuerpo, más rígidas pueden sentirse las piernas con el tiempo.
Puede que estés pensando: “Entonces, ¿todo se arregla caminando?”
No exactamente. Pero moverse con suavidad puede ser una pieza importante dentro de una rutina saludable.