2. Aceite de Oliva Virgen Extra: Grasas Saludables para el Corazón
El aceite de oliva virgen extra (AOVE) es rico en ácidos grasos monoinsaturados y antioxidantes como los polifenoles, que ayudan a disminuir el LDL y aumentar el colesterol bueno (HDL).
Recomendaciones de uso:
Úsalo en crudo para aderezar ensaladas o para untar en pan integral.
Evita calentarlo a altas temperaturas para no perder sus propiedades beneficiosas.
3. Frutos Secos: Nueces, Almendras y Avellanas
Los frutos secos son ricos en ácidos grasos omega-3, fibra y esteroles vegetales, compuestos que bloquean la absorción del colesterol en el intestino.
Forma de consumo:
Un puñado al día (30 g) de nueces o almendras naturales (sin sal ni azúcar) es suficiente.