A medida que envejecemos, mantener la fuerza, la energía y la independencia se vuelve más difícil. Después de los 60, muchas personas experimentan pérdida de masa muscular, debilidad matutina, piernas pesadas y disminución de la vitalidad. Pero hay una manera sencilla y natural de combatirlo: comer los alimentos adecuados antes de dormir.
Este enfoque no se basa en suplementos ni medicamentos costosos. En cambio, se centra en alimentos asequibles y cotidianos que apoyan la capacidad natural del cuerpo para recuperarse durante el sueño.

La pérdida muscular, conocida como sarcopenia, es una característica común del envejecimiento. Provoca movilidad reducida, problemas de equilibrio y fatiga. Sin embargo, una buena alimentación nocturna puede ayudar a convertir el sueño en una herramienta poderosa para la recuperación.