3. Proteínas Magras: Construyendo y Reparando tu Cuerpo
Las proteínas son los bloques de construcción de tu cuerpo. Son esenciales para el crecimiento y reparación de tejidos, la producción de enzimas y hormonas, y para mantenerte saciado.
- Pescado (salmón, atún, sardinas): Especialmente los grasos, ricos en Omega-3, beneficiosos para el cerebro y el corazón.
- Aves de corral sin piel (pechuga de pollo/pavo): Fuentes magras de proteína de alta calidad.
- Legumbres (lentejas, garbanzos, frijoles): Excelentes fuentes de proteína vegetal, además de fibra y hierro.
- Huevos: Un alimento completo, con proteínas de alto valor biológico y múltiples vitaminas.
Consejo diario: Incluye una fuente de proteína magra en cada comida para optimizar la saciedad y el mantenimiento muscular.
4. Grasas Saludables: Nutriendo tu Cerebro y Corazón
No todas las grasas son iguales. Las grasas saludables son vitales para la absorción de vitaminas liposolubles (A, D, E, K), la función cerebral y la salud cardiovascular.
- Aguacates: Ricos en grasas monoinsaturadas y potasio.
- Frutos secos y semillas (almendras, nueces, chía, lino): Pequeñas bombas de Omega-3, fibra y antioxidantes.
- Aceite de oliva extra virgen: La base de la dieta mediterránea, con propiedades antiinflamatorias.
Consejo diario: Añade un puñado de frutos secos a tu yogur, un trozo de aguacate a tu ensalada o usa aceite de oliva para cocinar.