Mantener una Buena Higiene Bucal: Cepillarse los dientes regularmente y usar hilo dental puede ayudar a prevenir infecciones secundarias y acelerar la curación.
Evitar Alimentos Irritantes: Durante un episodio de aftas, es recomendable evitar alimentos picantes, ácidos o crujientes que puedan agravar las lesiones.
Enjuagues Bucales Suaves: Enjuagues bucales con soluciones suaves, como agua con sal o enjuagues comerciales específicos para aftas, pueden proporcionar alivio y promover la curación.
Aplicar Hielo: Colocar hielo sobre la afta puede ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor.
Uso de Analgésicos: Analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno o el paracetamol, pueden ayudar a controlar el dolor asociado con las aftas.
Remedios Caseros: