La hinchazón y el enrojecimiento de los pies también son indicadores comunes. Cuando se combinan con calor, suelen indicar inflamación o infección. Dado que la diabetes debilita el sistema inmunitario, las infecciones son más difíciles de combatir y más peligrosas.
Si detecta estos síntomas, consulte a un médico de inmediato. Un simple análisis de sangre puede confirmar si la diabetes es la causa. El diagnóstico y el tratamiento tempranos son clave para evitar complicaciones graves.
Actúa antes de que sea demasiado tarde. Tarde
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El tratamiento médico suele implicar un control estricto del azúcar en sangre junto con el cuidado adecuado de los pies. Esto incluye hidratarlos a diario, inspeccionarlos para detectar cambios y elegir calzado protector.
Una dieta saludable y el ejercicio regular también son esenciales. Estabilizan el azúcar en sangre, mejoran la circulación y mantienen los pies más sanos.
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