Para las personas con diabetes, la vigilancia es fundamental. Incluso una pequeña ampolla, enrojecimiento o dolor inexplicable debe considerarse una advertencia. La prevención es la defensa más eficaz contra amputaciones y otras consecuencias graves.
Muchas personas desconocen que estos signos suelen aparecer mucho antes de que se desarrollen complicaciones avanzadas. No espere a que el dolor le alerte; escuchar a su cuerpo es su primera línea de protección.
Sus pies pueden revelar señales que pueden salvarle la vida. Obsérvelos de cerca y nunca subestime lo que le dicen.