Envejecer no es perder… es transformarse.
Aunque durante años nos han hecho creer que cumplir edad significa deterioro, la realidad es muy distinta: hay personas entre los 65 y 85 años que conservan una lucidez, una serenidad y una fortaleza emocional que muchos jóvenes aún no han desarrollado.
La verdadera pregunta no es cuántos años tienes, sino cómo estás envejeciendo.
Porque mientras algunos llegan a la vejez cargando frustración, miedo y dependencia, otros alcanzan esta etapa con una claridad mental, una paz interior y una capacidad de adaptación que los hace disfrutar más la vida que nunca.
Si has llegado hasta aquí y todavía conservas estas 5 habilidades, no solo estás envejeciendo bien…
estás envejeciendo mejor que la mayoría de las personas.