Un infarto sucede cuando una arteria que lleva oxígeno al corazón se bloquea. Sin oxígeno, el músculo cardíaco empieza a morir en pocos minutos y el corazón puede entrar en un ritmo irregular o detenerse.
Síntomas más frecuentes
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Dolor o presión en el pecho
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Dolor que se irradia al brazo, espalda, cuello o mandíbula
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Sudor frío
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Náuseas
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Mareo o sensación de desmayo
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Dificultad para respirar
Si estás solo y aparecen estos síntomas, no hay tiempo para esperar. Debes actuar.
Técnica 1: Tos fuerte y controlada
Esta técnica ayuda a mantener la circulación y estimular el corazón cuando comienzan los síntomas.
Cómo hacerlo:
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Inhala profundo.
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Cierra la boca.
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Tose desde el pecho, con fuerza, como si quisieras expulsar algo atascado.
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Repite cada 2 segundos durante 1 minuto.
Por qué funciona:
La tos genera presión dentro del pecho, empujando sangre hacia el corazón y el cerebro, lo que puede ayudar a mantener el ritmo cardíaco.
Errores comunes:
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Toser suave
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No inhalar antes
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Perder el ritmo