En la búsqueda de una mejor calidad de vida, muchas veces volvemos a lo esencial: la naturaleza. Las plantas, especias y alimentos sencillos han acompañado al ser humano durante milenios como aliados para sanar, prevenir y fortalecer. En este artículo descubrirás cinco remedios naturales poderosos, cómo implementarlos correctamente y qué debes tener en cuenta para que funcionen de verdad.
1. Infusión de jengibre para facilitar la digestión y estimular el bienestar general
Por qué funciona
El jengibre (Zingiber officinale) es rico en gingeroles y shogaoles, compuestos activos que actúan como antioxidantes, antiinflamatorios y estimulantes del sistema digestivo. Estudios han demostrado que el jengibre puede aliviar náuseas, mejorar la motilidad gastrointestinal y reducir inflamación en el tracto digestivo.
Cómo prepararla
- Hierve una taza de agua limpia.
- Agrega aproximadamente 2 cm de raíz de jengibre fresco, pelada y laminada.
- Deja en reposo de 10 a 15 minutos tapado.
- Cuela. Si deseas, añade un poco de miel pura para suavizar el sabor.
- Puedes tomarla 1 ó 2 veces por día, preferiblemente antes de comidas principales.
Precauciones
- Evita dosis muy altas si tomas anticoagulantes.
- En personas con gastritis severa, usar con moderación.
- No exceder varias tazas al día para evitar irritación estomacal.