Este tipo de técnica utilizada por las mujeres es conocido como ‘farderismo’ y se trata de una práctica ilícita de ocultar productos entre las prendas de vestir para sustraerlas sin pagar; la difusión del video ha puesto de manifiesto el debate entre los usuarios sobre el suceso y ha puesto en evidencia el intento de robo en los establecimientos comerciales, aunque se desconoce las consecuencias legales o las acciones tomadas en cuenta por esta tienda.
Sin embargo es un recordatorio de que en la actualidad cualquier acción realizada en la era digital queda grabado y compartido en minutos, dejando expuestos a quienes participan en estos actos ante millones de personas de cualquier parte del mundo.
De acuerdo a un estudio de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAC), los pequeños robos de mercancía son practicados de manera ocasional o sistemática por los mismos empleados, proveedores, clientes dentro de la empresa y aunque sean en pequeñas cantidades de productos a largo plazo significan pérdidas mayores a las empresas.
La Encuesta Nacional de Victimización de Empresas, realizada por el INEGI, revela que el 78.3% de los delitos de hurto a negocio no se denuncias, es decir, 8 de cada 10, quedan impunes