Vacuna contra la Covid-19: cuatro años después, la lista de síntomas persistentes crece

Además, todas las vacunas aumentaron significativamente el riesgo de miocarditis y pericarditis (inflamación que afecta al miocardio, el músculo responsable de la contracción del corazón y la circulación de la sangre por todo el cuerpo). “Se identificaron otras alertas que requieren mayor investigación”, afirma la revista. Los investigadores enfatizan que se necesita más investigación para determinar la relación entre la vacuna y estos efectos secundarios.

Dada la alarmante situación, las vacunas contra la COVID-19 se desarrollaron con urgencia. Tras casi cinco años de análisis retrospectivo, ahora conocemos los efectos adversos de los diferentes sueros que nos inyectaron.

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