Es importante recordar que el exceso de bicarbonato puede ser perjudicial, especialmente en personas con hipertensión, problemas renales o enfermedades cardíacas, debido a su contenido de sodio. Tampoco se recomienda consumirlo diariamente por largos periodos.
La clave está en la moderación. El bicarbonato puede ser un complemento económico y práctico dentro de hábitos saludables, siempre acompañado de buena hidratación, alimentación balanceada y seguimiento médico cuando sea necesario.