El auge del café frío o cold brew ha cambiado las reglas del juego detrás de la barra. A diferencia del café caliente enfriado con hielo, el cold brew es menos ácido y más sedoso, lo que lo hace ideal para mezclar con licores.
• El “Negroni” de Café: Sustituye una parte del vermut por un concentrado de café de especialidad. La combinación con la ginebra y el Campari crea un trago largo, complejo y sorprendentemente equilibrado.
Nota del Chef: Al cocinar con café, la calidad del grano es tan importante como en la bebida. Un café quemado o de baja calidad dejará un rastro agrio en tu comida. Opta siempre por granos de tueste medio para platos salados y tueste oscuro para repostería.
Conclusión
Integrar el café en tus recetas no es solo para los amantes de la cafeína, sino para quienes buscan capas de sabor inesperadas. Ya sea en un aliño para ensalada, un estofado de cocción lenta o un bizcocho esponjoso, este ingrediente tiene la capacidad de transformar lo cotidiano en algo extraordinario.
¿Te gustaría que diseñe un menú completo de tres tiempos donde el café sea el ingrediente estrella de cada plato?