¿Cómo identificarlo?
Los episodios de Raynaud suelen seguir un patrón característico:
1️⃣ Fase blanca (palidez): La falta de flujo sanguíneo hace que los dedos luzcan pálidos o incluso completamente blancos.
2️⃣ Fase azul (cianosis): A medida que el oxígeno se agota en los tejidos, los dedos pueden tornarse azulados o morados.
3️⃣ Fase roja (reactivación): Cuando la sangre vuelve a circular, los dedos se enrojecen y pueden sentirse calientes, hormigueantes o adoloridos.
¿Cuándo preocuparse?
Si bien muchas personas con Raynaud primario pueden manejarlo sin grandes complicaciones, en casos más graves los episodios pueden volverse frecuentes y prolongados, aumentando el riesgo de úlceras en los dedos e incluso daño en los tejidos.
Es recomendable consultar a un profesional de la salud si:
✔️ Los episodios son recurrentes y dolorosos.
✔️ Afecta la calidad de vida o impide realizar actividades diarias.
✔️ Hay heridas o llagas en los dedos.
✔️ Se acompaña de otros síntomas como dolor en las articulaciones, fatiga o cambios en la piel.