Desde hace siglos, la lectura de manos ha sido usada en diversas culturas para tratar de predecir el destino, el amor, la salud e incluso la fortuna. Pero, ¿es posible que la forma, tamaño o características de tu mano puedan indicar tu nivel socioeconómico? Aunque suene místico o poco científico, hay investigaciones y observaciones sociales que relacionan ciertos aspectos físicos con condiciones de vida.

Por ejemplo, estudios en sociología y salud pública han encontrado que las personas que desempeñan trabajos manuales —como la construcción, el campo o la manufactura— tienden a tener manos más fuertes, con callosidades y signos de desgaste físico. Esto puede reflejar una vida laboral más dura, generalmente asociada a ingresos más bajos. En contraste, quienes se dedican a profesiones intelectuales o de oficina suelen tener manos más cuidadas, reflejo de un entorno laboral menos exigente físicamente y con mayores oportunidades económicas.