Agua, amoníaco y aceite de árbol de té
Cuando el trapeador está muy sucio, también puedes usar una mezcla de agua y amoníaco.
Solo necesitas una pequeña cantidad para que el trapeador vuelva a quedar como nuevo. Después, es importante enjuagarlo muy bien para eliminar cualquier resto de amoníaco.
Antes de guardarlo, asegúrate de que esté completamente seco, ya que guardarlo húmedo puede provocar malos olores.
Otra opción natural es el aceite de árbol de té, conocido por sus propiedades antibacterianas.
Cómo usarlo
-
Llena un recipiente con agua tibia.
-
Añade el jugo de 2 limones.
-
Agrega unas gotas de aceite de árbol de té.
-
Deja el trapeador en remojo 30 minutos.
-
Enjuaga bien.
El resultado es un trapeador limpio, desinfectado y sin malos olores.
Una solución económica y ecológica
Lo mejor de estos métodos es que utilizan ingredientes baratos y fáciles de encontrar.
Además:
-
no dañan el suelo
-
no contienen químicos agresivos
-
ayudan a mantener el hogar limpio de forma natural