De manera general y según la evidencia médica disponible hasta hoy en día, la cesárea transversal suele ofrecer mayores ventajas a largo plazo, especialmente para mujeres que desean tener más hijos.
Sin embargo, cada embarazo es único. No siempre existe la posibilidad de elegir el tipo de incisión, ya que la prioridad absoluta es la seguridad inmediata de la madre y del bebé.
Una cesárea, independientemente del tipo, es una cirugía mayor. Por eso es fundamental seguir las indicaciones médicas durante la recuperación, asistir a los controles posteriores, consultar cualquier duda sobre futuras gestaciones, hablar abiertamente con el personal de salud ayuda a comprender las decisiones tomadas y a planificar mejor el futuro reproductivo.
Tanto la cesárea transversal como la longitudinal son procedimientos médicos válidos y necesarios en distintos casos. Cuando las condiciones lo permiten, la incisión transversal suele asociarse a una mejor recuperación y mayor protección para el futuro.
No obstante, cada cesárea responde a una situación particular y debe entenderse como una medida para preservar la vida y la salud tanto de la madre como del bebé.