Presionamos con suavidad para que tomen la forma de teja, de curva. Dejamos enfriar.
Si se enfriaran las tejas y no las colocamos en el rodillo o vaso, nos quedaría unas galletas finas de almendras. Diferente forma pero mismo sabor.
Y para conservar las tejas una vez que estén completamente frías, en un recipiente hermético.
En casa no duraron ni 24 horas. Se acabaron en seguida. Les gusta muchísimo. Y acompañadas con unas ricas bolas de helado, que ricas.


Aqui os dejo la receta por vídeo por si tenéis alguna duda de algunos de los pasos a seguir.