Gracias a su contenido en ácido tartárico y otros compuestos bioactivos, el tamarindo favorece la eliminación de toxinas acumuladas en el hígado y mejora su función depurativa, facilitando la limpieza natural del organismo.
3. Mejora la digestión y el metabolismo de grasas
El tamarindo estimula la producción de bilis, esencial para la digestión de las grasas. Esto contribuye a evitar la acumulación de lípidos en el hígado, ayudando a prevenir enfermedades como el hígado graso.
4. Propiedades antiinflamatorias
Los compuestos antiinflamatorios del tamarindo reducen la inflamación hepática, lo que protege al hígado de daños crónicos y favorece su recuperación ante agresiones.
5. Apoyo al sistema inmunológico hepático