Si querés un relleno más sabroso o cremoso, agregá los quesos que más te gusten.
No agregues sal de más al principio porque la espinaca reduce y concentra sabores.
Armar y hornear:
Estirá la masa apilada lo más fina posible sobre una superficie aceitada.
Colocá el relleno en el centro, enrollá como un pionono y formá un caracol o espiral.
Pasalo a una fuente aceitada y pincelá por encima con más aceite o manteca.
Horneá a 185 °C durante 40-45 minutos hasta que esté dorado, crocante y bien cocido por dentro.
Consejos y recomendaciones
Variá el relleno: podés usar zapallitos rallados, calabaza cocida, zanahoria o incluso cebolla caramelizada.
Continua en la siguiente pagina >>