Genética y herencia

Una de las principales razones por las que solo ciertas personas desarrollan hoyuelos en la espalda es la genética. Estos hoyuelos se consideran un rasgo hereditario, lo que significa que si uno o ambos padres los tienen, existe una mayor probabilidad de que sus hijos también los tengan. Los científicos explican que la ubicación de los ligamentos, así como la alineación esquelética, puede variar de una persona a otra. En algunas personas, esta variación resulta de forma natural en las hendiduras visibles. En otras, los ligamentos están ubicados de forma diferente, por lo que no aparecen hoyuelos.
Forma corporal y distribución de la grasa
Si bien la genética juega un papel fundamental, la composición corporal puede influir en la visibilidad de los hoyuelos. Las personas con una complexión más delgada o un menor porcentaje de grasa corporal tienden a mostrarlos con mayor claridad. Por otro lado, alguien que los tiene genéticamente, pero acumula más grasa en la zona lumbar, podría no apreciarlos tan claramente. Por esta razón, los atletas o bailarines, que suelen tener menos grasa corporal, pueden parecer tener hoyuelos más definidos en la espalda.
Mitos y realidades sobre la salud
Existen muchos mitos en torno a estos pequeños hoyuelos en la espalda. Algunos creen que son un signo de “mejor circulación” o “mayor fertilidad”. Otros piensan que facilitan la actividad física o incluso aumentan el placer sexual. Si bien estas afirmaciones suenan atractivas, la mayoría no están respaldadas por evidencia científica sólida. Lo que sí sabemos es que estos hoyuelos no afectan negativamente la salud. Son simplemente una característica anatómica neutral que varía de persona a persona.
página siguiente