Si tu pareja no te besa cuando hacen el amor, no lo tomes únicamente como una ofensa, sino como una señal de que algo necesita atención. Puede ser una oportunidad para hablar, sanar y reconectar.
Los besos son el termómetro del afecto. No mienten, no se fingen fácilmente. Recuperarlos es recuperar también la ternura, la comunicación y la chispa emocional que mantiene viva una relación.
El amor no se demuestra solo con palabras o acciones grandes; a veces, un beso a tiempo dice más que cualquier declaración. Por eso, cuando falte un beso, no te conformes con el silencio: busca el motivo, abre el corazón y recuerda que amar también significa atreverse a volver a sentir.