Regulan el azúcar en sangre: Beneficiosas para personas con diabetes tipo 2.
Reducen la inflamación: Útiles en casos de artritis o hinchazón crónica.
Mejoran la digestión: Estimulan el tránsito intestinal y alivian el estreñimiento.
Combaten infecciones: Tienen efectos antibacterianos, antifúngicos y antiparasitarios.
Fortalecen el sistema inmune: Elevan las defensas del organismo.
Previenen el envejecimiento prematuro: Gracias a sus antioxidantes.
Receta 1: Infusión simple de semillas de moringa