Si no realizamos este proceso con regularidad corremos el riesgo de que ellos y todo lo que guardemos en ellos adquieran malos olores. La falta de ventilación es una de las causas que puede provocar ese olor desagradable en nuestros armarios, aunque no es la única causa.
Ropa que ha estado en el interior demasiado tiempo.
Es normal guardar la ropa de verano en invierno y viceversa. Pero si esto no se hace correctamente y la ropa permanece mucho tiempo en el interior, puede adquirir un desagradable olor a humedad.
Si esto es habitual en tu hogar, intenta guardar bolsitas aromáticas con productos como jazmín, canela, cítricos, lavanda, etc. junto a tu ropa.
Prendas perfumadas con jugo de limón
Puede parecer extraño, pero el zumo de limón es ideal para que la ropa no apesta, para suavizarla y, sobre todo, para hacerla más perfumada.

Simplemente coloque 2 cucharadas de jugo de limón y 1 cucharada de bicarbonato de sodio en el recipiente del detergente y haga funcionar la lavadora.
Gracias al limón, también puedes hacer un suavizante de base natural disolviendo el zumo de 2 limones en 1 litro de agua y añadiendo 100 ml de producto en cada lavado.
Lavar la ropa de esta forma no sólo elimina toda la suciedad, sino que también aporta frescura y fragancia a nuestra ropa.
