Preparación paso a paso
1. Prepara el relleno
- En una sartén grande, calienta un poco de aceite y saltea el ajo y el jengibre.
- Añade la zanahoria, el repollo y los brotes de soya. Cocina por 4-5 minutos.
- Incorpora la salsa de soya, el aceite de sésamo, sal y pimienta. Mezcla bien y cocina por 2 minutos más.
- Retira del fuego y deja enfriar.
2. Arma los rollitos
- Coloca una hoja de masa sobre una superficie limpia en forma de rombo.
- Agrega una cucharada de relleno en el centro.
- Dobla la punta inferior sobre el relleno, luego los lados hacia el centro, y enrolla firmemente hacia arriba.
- Usa la mezcla de maicena y agua para sellar la punta final.
3. Fríe los rollitos
- Calienta suficiente aceite en una sartén profunda o freidora a 180 °C (350 °F).
- Fríe los rollitos en tandas, 2-3 minutos por lado, hasta que estén dorados y crujientes.
- Retira y coloca sobre papel absorbente.
También puedes hacerlos al horno o en freidora de aire para una versión más ligera.
¿Con qué acompañarlos?
Sírvelos calientes, acompañados de:
- Salsa agridulce
- Salsa de soya
- Salsa picante tipo sriracha
- Salsa de maní o teriyaki
Consejos prácticos
- Si usas masa filo, mantenla cubierta con un paño húmedo para que no se seque.
- Puedes congelarlos crudos ya armados, y freírlos directamente sin descongelar.
- Para una versión vegetariana, simplemente omite la carne y añade más vegetales como champiñones o calabacín.
Un clásico asiático hecho en casa
Los rollitos de huevo caseros son fáciles de preparar, versátiles y mucho más sabrosos que los comprados. Puedes adaptarlos a tu gusto, hacerlos más saludables, o prepararlos en cantidad y congelarlos para cualquier ocasión.
Perfectos para fiestas, cenas temáticas o simplemente para darte un gusto cualquier día de la semana.