Quesos sin lactosa: una deliciosa alternativa para disfrutar sin molestias

No. La cantidad de lactosa depende del tipo de queso y del tiempo de maduración. Durante el proceso de curación, gran parte de la lactosa es utilizada por las bacterias responsables de la fermentación.

Por este motivo, muchos quesos curados contienen cantidades muy pequeñas de lactosa, e incluso algunos pueden ser tolerados por personas con intolerancia leve. Entre ellos destacan:

  • Queso parmesano.
  • Queso manchego curado.
  • Queso cheddar curado.
  • Queso gouda curado.
  • Queso suizo.

En cambio, los quesos frescos, como el queso crema, el requesón o algunos quesos blandos, suelen contener una mayor cantidad de lactosa.

Beneficios de los quesos sin lactosa

1. Favorecen una mejor digestión

El principal beneficio es que permiten disfrutar del queso sin sufrir molestias digestivas como gases, diarrea o dolor abdominal. Esto mejora la calidad de vida de quienes padecen intolerancia a la lactosa.

2. Conservan su valor nutricional

Eliminar la lactosa no significa perder nutrientes. Los quesos sin lactosa siguen siendo una excelente fuente de proteínas de alta calidad, calcio, fósforo, vitamina B12 y otros minerales esenciales para el organismo.

3. Contribuyen a la salud ósea

Gracias a su elevado contenido de calcio y fósforo, ayudan a mantener huesos y dientes fuertes. Además, aportan proteínas necesarias para conservar la masa muscular, especialmente en adultos mayores.

4. Son una excelente fuente de proteínas

Las proteínas presentes en el queso contienen todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita para reparar tejidos, fortalecer el sistema inmunológico y mantener una buena salud muscular.

5. Gran variedad de opciones

Actualmente existe una amplia oferta de quesos sin lactosa: mozzarella, cheddar, gouda, queso rallado, queso crema, queso para untar e incluso versiones especiales para pizzas y gratinados.

¿Quiénes deberían consumir queso sin lactosa?

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