¿Cómo eliminar los tonsilolitos sin dañar la garganta?
A menudo, los tonsilolitos se desprenden solos. Cuando no sucede, existen métodos seguros para removerlos o reducirlos:
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Irrigadores bucales: expulsan chorros de agua que ayudan a limpiar suavemente las amígdalas.
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Gárgaras con agua tibia y sal: reducen la inflamación y aflojan los residuos.
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Alimentos firmes y crujientes: como manzanas o tostadas, que pueden desprenderlos naturalmente.
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Extracción profesional: en casos persistentes, lo mejor es acudir a un otorrinolaringólogo.
Nunca intentes removerlos con objetos puntiagudos ni presionando la garganta.
Esto puede causar heridas e infecciones.
¿Es posible prevenir su formación?
Sí. La prevención comienza con una rutina de higiene bucal y cuidado de la garganta:
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Cepilla dientes y lengua después de cada comida
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Usa hilo dental a diario
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Enjuaga con soluciones antisépticas
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Bebe abundante agua
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Evita alimentos pegajosos o que dejen muchos residuos
Mantener la garganta libre de impurezas también mejora la inmunidad local y reduce el riesgo de amigdalitis.
Aunque generalmente no sean peligrosos, los tonsilolitos pueden afectar directamente el bienestar de quienes los padecen.
Por eso, entender su origen, saber identificarlos y actuar correctamente es la mejor manera de evitar molestias y mantener una buena salud de la garganta.