Dormir de espaldas es un motivo común de inquietud en parejas: se interpreta a veces como desinterés o distancia emocional. Pero el acto de dar la espalda al dormir puede tener múltiples interpretados, tanto benignos como significativos. En este artículo analizaremos las razones físicas, psicológicas y simbólicas que pueden influir, y cómo abordar el tema sin saltar a conclusiones erróneas.
1. Razones físicas y prácticas para “dar la espalda”

Antes de atribuirle significado emocional, es útil considerar estas causas comunes:
1.1 Comodidad personal
Muchas personas simplemente duermen mejor sin contacto físico porque les resulta más confortable. Pueden ajustar su postura sin darse cuenta.