Para algunas personas, esa seguridad puede resultar intimidante.
Probablemente no toleras la falsedad, la lentitud en las decisiones ni los juegos emocionales. Cuando te frustras, tus emociones pueden explotar rápidamente, como el líquido que se derrama en un camión. Tal vez no tengas intención de ser duro(a), pero tu sinceridad puede herir más de lo esperado.
¿La ventaja? La gente siempre sabe qué esperar de ti.
¿La desventaja? Algunos podrían considerarte “exagerado(a)” simplemente porque te niegas a hacerte más pequeño(a).
Si elegiste el camión verde
El líquido parece irregular y caótico, como si el camión cambiara de dirección de manera impredecible.
Si elegiste esta opción, quizá seas del tipo de persona que piensa demasiado las cosas. Te preguntas sobre las intenciones de los demás, analizas conversaciones después de que ocurren y a veces te cuesta confiar plenamente.
A veces te consideran “complicado(a)” porque rara vez expresas tus sentimientos de manera inmediata y completa. Puedes parecer tranquilo(a) un momento y distante al siguiente.
Pero detrás de esa complejidad suele haber una persona profundamente observadora.
Notas detalles que otros ignoran. Percibes rápidamente los cambios de energía. Si algunos interpretan tu prudencia como dificultad, muchas veces se trata de autoprotección y de una gran inteligencia emocional.
No permites que cualquiera tenga acceso a ti fácilmente — y sinceramente, no todos lo merecen.