Para quienes ya han sido diagnosticados con diabetes, las recomendaciones siguen siendo las mismas: lo mejor es adoptar una dieta con un consumo controlado de azúcar (idealmente con asesoramiento nutricional) y mantenerse lo más activo posible (yoga, correr, nadar… la elección es suya). «Es importante realizar controles médicos periódicos con análisis de sangre; además, es fundamental tomar la medicación correctamente», explica el Dr. Hochberg.