Aunque la sansevieria no necesita mucho abono, una ayudita suave en los meses cálidos puede marcar la diferencia. Fortalece las raíces, mejora el color de las hojas… y quién sabe, tal vez le dé ganas de sacar uno que otro hijito.
Receta fácil de fertilizante casero:
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1 cucharada de café usado (ya seco)
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1 cucharadita de cáscara de huevo triturada
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2 tazas de agua
Cómo prepararlo:
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Mezcla los ingredientes en un frasco o botella y deja reposar toda la noche.
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Al día siguiente, puedes colarlo si no quieres residuos en la maceta.
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Riega con esta mezcla una vez al mes durante la primavera y el verano. No lo uses en otoño ni invierno.
¿Por qué funciona?
El café da un poquito de nitrógeno y mejora la textura del suelo. Las cáscaras de huevo aportan calcio y otros minerales. Es una mezcla muy ligera, perfecta para una planta que no necesita fertilizantes fuertes.