Cuando la gente tiende la ropa al aire libre, especialmente en días soleados, los insectos suelen notarlo. Entre los visitantes más sorprendentes se encuentran las abejas, incluso en prendas o ropa interior recién lavadas. Aunque puede resultar sorprendente, este comportamiento tiene una explicación natural: las abejas dependen en gran medida de su olfato para encontrar alimento y comunicarse con su colmena.
La ropa limpia, en particular las prendas de colores claros, puede imitar las señales que las abejas asocian con las flores o el néctar. Varios factores contribuyen a su interés, siendo las fragancias de detergentes y suavizantes las más comunes. Muchos productos para la ropa contienen aromas florales o frutales, que las abejas suelen confundir con flores. Por ello, pueden posarse sobre la ropa, aparentemente en busca de néctar.
El color también influye. Las abejas se sienten naturalmente atraídas por las telas brillantes o de colores claros que se asemejan a pétalos u otros alimentos naturales. La luz del sol realza estas señales visuales, haciendo que la ropa parezca aún más atractiva. La combinación de aroma, color y luz solar puede crear el escenario perfecto para que las abejas investiguen tu ropa.