BOLAS
Simone
De petanca, por supuesto. Las que rondan por su garaje porque no las han tocado desde una derrota después del aperitivo en 2016 (y sobre todo una fea lesión en el dedo del pie cuando ya le habían dicho que no jugara en chanclas). Así que aunque no piensen volver a jugar, les proponemos no dejarlas oxidarse en casa. Pero sin tirarlas, como ocurre con el 70% de los artículos deportivos hoy en día según la Ademe.
Porque sepan esto: estas bolas son completamente reciclables. Pueden clasificarse y fundirse para crear nuevas materias primas. El ecoorganismo Ecologic les propone depositarlas en uno de los 3000 puntos de recogida accesibles en Francia. Y buenas noticias: pueden ir en chanclas.