La mejor solución es encenderlo antes de acostarte y programarlo para que se apague automáticamente si tu modelo tiene temporizador. Así, podrás disfrutar de una brisa fresca que te ayude a conciliar el sueño, sin tener que soportar una corriente de aire durante ocho horas. Además, ten una botella o un vaso de agua cerca de la cama, sobre todo durante los días de calor intenso. Y si al despertar sientes irritación en los ojos, la garganta o la nariz, probablemente sea una señal de que necesitas cambiar la forma en que lo usas. En resumen, el ventilador no es tu enemigo. Pero dejarlo encendido toda la noche puede convertir una solución reconfortante en una fuente de molestias menores.
Ahora te toca a ti…
¿Y tú, dejas el ventilador encendido toda la noche? Cuéntanos en los comentarios.